Criterios de inclusión

 

 

Las listas de sectores, dependencias, puestos y funcionarios incluidos pueden verse en la página principal, BUSCAR dependencias por sector. Los criterios que definieron las listas son las siguientes:

 

¿Qué es el gobierno?

 

En el uso ordinario, la palabra gobierno se refiere a todo el sector público, sin distinguir poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) de la federación, estados y municipios, ni distinguir lo que es gobierno propiamente dicho de los servicios públicos, los organismos (de muy distinto tipo), las empresas, fideicomisos, comisiones, universidades, partidos, etcétera. Hemos incluido todo eso.

 

Hemos excluido, por razones prácticas, aquellas entidades en las cuales la participación del gobierno no es mayoritaria (no llega al 50% de la propiedad o del presupuesto). De otra manera, tendríamos que incluir prácticamente todas las empresas negociadas en la bolsa, puesto que algunas dependencias tienen carteras de valores, donde seguramente hay de todo, en algún grado. También tendríamos que incluir innumerables organismos que reciben ayuda del gobierno para cubrir su presupuesto, en algún grado. Hemos hecho excepción con el IMSS, el Infonavit y el Consar, donde el gobierno es una de tres partes, porque las aportaciones de las otras dos prácticamente se consideran impuestos.

 

Excluimos casi todos los municipios, fuera de las cien principales ciudades. También a las entidades del sector social, aunque algunas (como la Cruz Roja) son vistas como gobierno.

 

¿Qué es una dependencia?

 

En el uso ordinario, se ignoran los distingos jurídicos. Poca gente sabe qué diferencias hay entre los entes públicos (descentralizados, desconcentrados, paraestatales, de participación estatal, autónomos, intersecretariales, interdisciplinarios, mixtos, tripartitas) y una simple dependencia. Se va al bulto: tiende a considerar aparte lo que tiene edificio aparte, o da servicio aparte, o tiene siglas aparte, o se llama Centro, Instituto, etc. Con muchas inconsistencias: a veces llama "la Secretaría" a lo que es una entidad aparte, y a veces casi instituye como entidad aparte a una dependencia. Por ejemplo: la Dirección de Estadística y la Dirección de Correos fueron consideradas como algo aparte, mucho antes de convertirse en el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y el Servicio Postal Mexicano (Sepomex).

 

Para facilitar la búsqueda, hemos tratado como entidad aparte a muchas dependencias que, por el nombre o las funciones o la costumbre, pueden ser buscadas por sí mismas.

 

Hemos dado preferencia a lo distintivo frente a lo repetitivo. Hay más de cien mil escuelas del gobierno: no hicimos registro aparte sino de unos cuantos centenares, de educación superior. Hay miles de tiendas del gobierno: no hicimos registro aparte sino de las cadenas. Tampoco hicimos registro aparte de las sucursales de correos, telégrafos, luz, agua, Hacienda, policía, Salud, IMSS, etcétera.

 

Hemos destacado lo que da servicio al público, más que servicio interno. En casi todas las entidades hay departamentos (a veces gigantescos) de funciones administrativas sin especial contacto con el público: de personal, contabilidad, intendencia. No los destacamos, aunque sean importantes. También puede haber plantas gigantescas, ya sean repetitivas como las eléctricas, o distintivas, como algunas plantas de Pémex (que podrían instituirse aparte como grandes empresas industriales). Tampoco las destacamos, aunque quizá valdría la pena. En el mismo caso dejamos una serie de comisiones puramente internas (de administración, de compras, de escalafón, de higiene y seguridad).

 

¿Cuándo existe una dependencia?

 

Para crear esta base de datos, partimos de numerosas fuentes y reunimos miles de fichas hipotéticas, en 1983. No fue tan fácil confirmarlas. Dos o más entidades de nombre parecido (o muy distinto) pueden ser o no la misma. Una entidad que parece del gobierno, puede no serlo (y al revés). Ciertos servicios reciben nombres que parecen instituirlos como entidades aparte, sin que lo sean. Ciertos fideicomisos pueden ser meros instrumentos jurídicos, con no más entidad que un pagaré. Hay empresas de membrete. En el extremo opuesto, hay operaciones prácticamente independientes que no están constituidas jurídicamente como una empresa aparte.

 

También es dudoso cuándo una entidad puede considerarse ya existente o ya desaparecida. Muchas entidades aparecen como noticia de algo que nunca se realiza. Otras son promulgadas en el Diario Oficial o constituidas ante notario, pero se quedan en el papel. Otras están (o se quedaron) en construcción. De igual manera, hay entidades supuestamente desaparecidas que siguen existiendo, ya sea porque la desaparición anunciada se quedó en noticia o porque el proceso de extinción lleva años.

 

Hemos optado por considerar que una entidad existe (independientemente de que esté en proyecto, en construcción, en operación, en proceso de fusión o redefinición de actividades, en venta o en liquidación) cuando encontramos al menos una persona y un teléfono a donde se puede llamar.

 

¿Cuándo deja de ser del gobierno?

 

La situación es muy compleja. Deshacerse de algo puede referirse al total de la entidad o a ciertas unidades de operación o solamente a los activos. Puede afectar a la entidad jurídica solamente, o a sus propiedades o contratos. Puede consistir en transferir la entidad al gobierno de un estado, o a los campesinos, o a los trabajadores, o a otra entidad del gobierno donde siga operando como siempre, pero como un departamento de tantos, sin entidad jurídica propia. Puede ser una venta sin privatización, cuando compra el sector público de otro país (como sucedió con DINA, vendida a la Renault). Puede ser una privatización sin venta, cuando se aumenta el capital para que el gobierno deje de tener mayoría (como sucedió con Teléfonos de México). Puede ser una reestructuración de varias empresas en otra nueva o una simple absorción por la cual desaparece la fusionada.

 

Todo lo cual puede anunciarse, pero no realizarse. Mientras tanto, se llama a la empresa y no es fácil encontrar quién defina exactamente la situación. Indicamos lo que está pasando, añadiendo entre paréntesis: (en venta), (en liquidación), (en extinción); aunque estas indicaciones pueden durar mucho, desaparecer, reaparecer o cambiar. Algo anunciado en liquidación puede ponerse en venta, o al revés. Algo que estaba en venta puede dejar de estarlo y luego ponerse en venta otra vez.

 

¿Qué tanto detallar?

 

En general, nos concentramos en la cúspide, por razones obvias, y porque habiendo separado lo de mayor contacto con el público, no tenía caso entrar en detalles. Lo que no está arriba o no tiene contacto con el público se busca mucho menos, y, en todo caso, en la cúspide informan. Ya dentro de la cúspide, hay problemas de cobertura, según la estructura organizacional de cada entidad. Casi siempre hay una sola persona en el primer nivel, y varias en el segundo. Pero en el tercero o cuarto puede haber un centenar, sin que haya especiales razones para incluir a unos y excluir a otros. Optamos por no incluir puestos inferiores a director general adjunto, con ciertas excepciones: los que encabezan una dependencia con registro aparte (por ejemplo, un museo); los que están a cargo de una función muy buscada (por ejemplo, compras); los representantes de las secretarías en los estados y de los estados en el Distrito Federal; algunos auxiliares de puestos muy elevados (por ejemplo, secretario particular).

 

Para localizar algo en los directorios oficiales, no basta con tener el nombre de la entidad: hay que tenerla bien encuadrada jurisdiccionalmente: saber a qué pertenece, a qué nivel. Los directorios oficiales no pueden ignorar los criterios jerárquicos, protocolares, de pertenencia, de subordinación; los organigramas, campos, atribuciones, sectorizaciones, regionalizaciones. Esto no es práctico para el usuario, en busca de orientación. Una dependencia de quinta categoría (vista desde arriba), pongamos por caso: la Aduana Postal de México, no merece jerárquicamente ser tratada como dependencia aparte. Se pierde en un organigrama o directorio global. Pero el público que tiene que localizarla para ir a recoger bultos postales del extranjero, no la ve desde arriba: la ve como algo aparte (hasta por el hecho de ser grande y estar desde hace mucho en un lugar apartado). Tampoco sabe en qué nivel está, ni si pertenece a Correos, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes o el Gobierno del Distrito Federal (estuvo bajo la Secretaría de Hacienda y ahora pertenece al Servicio de Administración Tributaria).

 

Pero ni siquiera es fácil tener el nombre exacto. La Aduana Postal, ¿se encuentra bajo la A de Aduana? ¿bajo la D de Dirección de Aduanas? ¿bajo la S de Subdirección? La Comisión Mexicana de Equis ¿es Comisión o Comité o Patronato o Instituto o Dirección o Programa o Fideicomiso o Fondo? ¿es Mexicana o Nacional o Federal o Intersecretarial o Interdisciplinaria o Permanente? ¿es de Estudios o de Investigaciones o de Fomento o de Protección? ¿es de, para o sobre? En la memoria se quedan ciertas palabras distintivas (café, cardiología, electricidad) o las siglas o el apodo. No es fácil retener lo demás. Cardiología ¿es Centro, Hospital, Instituto, Sanatorio? Según lo que sea, hay que buscar en una letra muy distinta. Infotec ¿es nombre o abreviatura? A partir de siglas conocidísimas, como Infonavit, ISSSTE (¿con dos o tres eses?), no mucha gente es capaz de reconstruir el nombre exacto del cual derivan. Y los Ángeles Verdes ¿se llaman así o les dicen así? ¿Son una entidad aparte o una subdirección de qué?

 

Para facilitar la búsqueda, hemos puesto aparte dependencias que nunca se encontrarían de otra manera, las hemos listado en orden alfabético, no jerárquico, y hemos creado buscadores que facilitan localizarlas.

 

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